La planilla de liquidación es uno de esos trabajos donde el criterio jurídico se resuelve en cinco minutos y la aritmética se lleva la tarde. Y es también donde un error no se discute: si el número está mal, la contraria lo impugna y volvés a empezar.
Esta nota explica cómo se arma una liquidación en la Justicia de Córdoba, por qué conviene calcular con la herramienta oficial del Poder Judicial, y por qué usar una IA generativa para hacer las cuentas es una de las peores ideas posibles.
En corto: una liquidación se descompone en dos decisiones: el criterio jurídico (qué rubros, desde qué fecha, con qué tasa) y la aritmética. El criterio lo pone el abogado; la cuenta conviene hacerla con la calculadora oficial de planillas judiciales del Poder Judicial de Córdoba, porque es el mismo cálculo que va a usar el tribunal. Una IA generativa no debe hacer la aritmética.
Qué tiene que resolver una planilla
Toda liquidación se descompone en dos decisiones separadas, y conviene no mezclarlas:
- El criterio jurídico. Qué rubros integran el capital, desde qué fecha corre cada uno, qué tasa se aplica a cada tramo y qué dice la sentencia sobre los intereses. Esto es trabajo de abogado y no lo resuelve ningún software.
- La aritmética. Aplicar la tasa día por día sobre cada tramo hasta la fecha de corte. Esto es mecánico, tedioso y es donde se cometen los errores.
La confusión entre las dos es la causa de casi todas las impugnaciones: no es que la cuenta esté mal, es que el rubro arrancaba en otra fecha o la tasa aplicable era otra.
La calculadora oficial del Poder Judicial de Córdoba
El Poder Judicial de Córdoba publica su propia calculadora, la Planilla de Cálculos Judiciales, de acceso libre y sin usuario. Es la referencia práctica por una razón simple: es el mismo cálculo que va a usar el tribunal. Cualquier diferencia con una planilla armada en Excel es una diferencia que vas a tener que defender.
La herramienta cubre los distintos tipos de cálculo que se usan en la práctica local, incluidas las combinaciones de tasa pasiva con un adicional mensual. Ese caso tiene una particularidad que conviene tener presente: una "tasa pasiva más 2% mensual" no es un tipo de cálculo, son dos renglones. Se carga la tasa pasiva por un lado y el adicional por otro, sobre el mismo capital y el mismo período. Cargarlo como un solo rubro es un error frecuente y da un número distinto.
Los errores que más se repiten
- Arrancar todos los rubros en la misma fecha. El capital, los gastos y los honorarios rara vez devengan desde el mismo día. Cada uno tiene su hito.
- Aplicar una sola tasa a todo el período. Cuando hay un cambio de régimen o la sentencia distingue tramos, la planilla tiene que partirse.
- Confundir la fecha de corte. Hasta el efectivo pago, hasta la sentencia, hasta la fecha de la planilla: son tres números distintos.
- Redondear en cada paso. Los redondeos intermedios acumulan diferencias que después no podés explicar.
Por qué no conviene que la cuenta la haga una IA
Los modelos de lenguaje son notoriamente malos en aritmética de varios pasos. No "calculan": predicen el texto de un resultado plausible. Con un interés compuesto sobre trescientos días y tres tramos de tasa distintos, el resultado suele estar en el orden de magnitud correcto y equivocado en los dígitos que importan.
Y hay algo peor que equivocarse: lo presentan con total seguridad y en formato de planilla. Un número mal calculado que viene con columnas, subtotales y un total prolijo se parece muchísimo a un número bien calculado. No hay ninguna señal visual que te avise.
Por eso la pregunta correcta cuando evaluás una herramienta legal no es si calcula intereses, sino quién hace la cuenta. Si la respuesta es "el modelo", revisá cada renglón a mano, que es exactamente el trabajo que querías evitar.
Cómo lo resuelve Júreon
Júreon separa las dos decisiones a propósito:
- La IA lee la sentencia y propone los rubros. Extrae capital, fechas de inicio, tasas mencionadas y períodos, y los arma como renglones de planilla listos para revisar. Ahí es donde una IA sí aporta: leyendo un documento largo y ordenando lo que dice.
- El cálculo lo hace el organismo. Cada renglón se envía a la calculadora oficial del Poder Judicial de Córdoba y el importe que se muestra es el que devuelve el tribunal. El modelo tiene prohibido hacer aritmética por diseño.
- Vos revisás y corregís. Los rubros propuestos son un borrador: podés editar fechas, tasas y montos antes de calcular. El criterio jurídico sigue siendo tuyo.
Los rubros que propone la IA salen de la lectura del documento y hay que revisarlos: son una propuesta, no una liquidación validada. Lo que sí está garantizado es que ningún importe lo inventó un modelo de lenguaje.
Armá la planilla y que la cuenta la haga el tribunal
Subí la sentencia, revisá los rubros que propone la IA y calculá cada renglón contra la calculadora oficial del Poder Judicial de Córdoba.
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Preguntas frecuentes
¿Cómo se calculan los intereses judiciales en Córdoba? Se separan dos decisiones: el criterio jurídico (qué rubros integran el capital, desde qué fecha corre cada uno y qué tasa se aplica a cada tramo) y la aritmética. Para la segunda conviene usar la Planilla de Cálculos Judiciales del Poder Judicial de Córdoba, porque es el mismo cálculo que va a usar el tribunal.
¿Cómo se carga tasa pasiva más un adicional mensual? Como dos renglones, no como uno. La tasa pasiva va por un lado y el adicional mensual por otro, sobre el mismo capital y el mismo período. Cargarlo como un solo rubro es un error frecuente y da un número distinto.
¿Cuáles son los errores más impugnados en una planilla? Arrancar todos los rubros en la misma fecha cuando cada uno tiene su hito; aplicar una sola tasa a todo el período cuando la sentencia distingue tramos; confundir la fecha de corte; y redondear en cada paso, lo que acumula diferencias imposibles de explicar después.
¿Puede una IA calcular intereses judiciales? No conviene. Los modelos de lenguaje son malos en aritmética de varios pasos y presentan el resultado con total seguridad y formato de planilla, sin ninguna señal visual de error. La IA sirve para leer la sentencia y proponer los rubros; el cálculo debe hacerlo la herramienta oficial.
Conclusión
En una liquidación hay una parte que exige criterio y otra que exige exactitud. La IA sirve muchísimo para la primera (leer la sentencia, ordenar los rubros, no olvidarse un tramo) y es la peor herramienta posible para la segunda.
La combinación que funciona es simple: que la IA arme la planilla y que la cuente la haga el organismo que después va a revisarla.